Entrevista Llegendàrium

CAPÇALERA-ACTUALLLETRES-NORMAL

CATALÀ:

La setmana passada la revista digital Llegendàrium va publicar una entrevista realitzada al Gremi de l’Art. Us convidem a conéixer aquest projecte, a càrrec d’Arnau Folch, dedicat a la recerca i difusió de la tradició dels territoris de parla catalana, ja sigui a través de la seva pàgina o del seu espai a Facebook.


CASTELLANO:

La semana pasada la revista digital Llegendarium publicó una entrevista realizada al Gremi del Art. Os invitamos a conocer este proyecto, a cargo de Arnau Folch, dedicado a la investigación de la tradición de los territorios de habla catalana, ya sea a través de su página o de su espacio en Facebook.

A continuación, podréis leer la traducción de la entrevista:

La entrevista de hoy es muy especial para mí. Durante la primavera del año pasado descubrí El Gremi de l’Art gracias al desaparecido programa de Cerdanyola Radio “Encrucijada Pagana”. El Gremi trabaja con lo que se podría llamar “brujería tradicional”, una serie de prácticas que, por un lado, reconstruyen ritos y prácticas de nuestros antepasados y, por otro, los proyecta y viven en el presente. Como persona que ama las tradiciones y el territorio, desde que descubrí el Gremi sentí una profunda fascinación por su trabajo y siempre he querido saber más al respecto. Más de un año después aún los tenía en el recuerdo y, cuando decidí hacer Llegendàrium, sabía que algunas de las primeras personas con las que contactaría serían los miembros del Gremi. Hoy tengo la oportunidad de preguntar a algunos de ellos y compartir con todos vosotros sus palabras.

Espero que aprendamos de ellas, vislumbrando los viejos senderos por la puerta que tengan a bien abrirnos.

El Gremi

En vuestra página mencionáis que vuestro objetivo es “difundir las tradiciones y los conocimientos respecto las Artes Mágicas del Territorio a través de la investigación y la praxi individual y colectiva”. A una persona que no sepa nada de este concepto, ¿cómo le explicaríais qué son las “Artes Mágicas”?

Tal vez la clave aquí es la subjetividad. Hemos crecido en una cultura que ha olvidado el alma, nuestra visión está condicionada por las interpretaciones objetivistas de la realidad, descuidando los vínculos con el resto de seres y potencias que pueblan esta realidad. Cuando rescatamos las tradiciones reencontramos los restos de una visión más antigua, en la que estos vínculos no sólo pueden ser explicados, sino que deben ser vividos para poderse comprender. Las Artes Mágicas, en este contexto, más allá de los resultados que puedan producir, son una manera de relacionarse con el mundo invisible. Con todo aquello que siempre ha estado en nuestro entorno, pero que nuestra sociedad ha perdido la capacidad de captar.

También veo que vuestro Gremi se divide en tres secciones: El grupo de estudio, el círculo y la junta de miembros fundadores. En los estatutos del grupo de estudio decís que “el aplec sólo está disponible para aquellos que profesen unas ideas y creencias afines y que hayan demostrado aptitudes en el ámbito espiritual”. ¿Cuáles son estas ideas y creencias afines?

Como en toda iniciativa, aprendemos sobre la marcha. Actualmente el Gremi se centra en la difusión, y el grupo de estudio y praxi permanecen cerrados al público. La práctica mágica profundiza en el individuo, llega a rincones muy íntimos y despierta procesos de transformación que pueden ser difíciles de digerir. Las vivencias del individuo afectan al grupo, y a la inversa, creando vínculos profundos, con una dirección y fuera propias. Aunque pudiéramos enumerar un listado de condiciones objetivas, en última instancia se trata de una cuestión de afinidad, y los vínculos reales no pueden ser forzados. Este tipo de afinidad no se centra sólo en las ideas, sino que está vinculado a las emociones y el carácter de cada uno.

La bibliografía que reseñáis en vuestra web es muy amplia, pero ¿Cuáles son vuestros autores de referencia?

Si tuviéramos que escoger, tal vez diríamos la “historia Nocturna”, de Carlo Ginzburg, aunque no hable de nuestro territorio, y “Cunning folk and familiar spirits” de Emma Wilby, que deja muy clara la vinculación entre lo visible y lo invisible. Otro podría ser “Hadas, brujas, y Hombres Lobo en la Edad Media” de Claude Lecouteux, que presenta un cambio importante de paradigma mental y no deja nunca indiferente. De por aquí tenemos mucha estima a Joan Soler i Amigó, y Joan Amades, por todo lo que han significado a nivel de recuperación.

¿Una persona que pertenezca a una logia, un grupo, religión o espiritualidad diferente de la vuestra puede pertenecer al Gremi? ¿Sea cuál sea? ¿Y en el ámbito ideológico-político? ¿Hay algún tipo de ideas políticas vetadas a alguien que quiera ser miembro del Gremi del Art?  

Todo depende de la persona, en ocasiones podemos tener más puntos en común con alguien de una tradición diferente que con alguien que se identifica a sí mismo/a con la imaginería de la brujería “tradicional”. En el ámbito de la investigación podrían no importar tanto las creencias de cada quién, mientras se trabaje con respeto y honestidad.

El Gremi no tiene una declaración política, y desconfiamos de todos aquellos que ven este camino y lo que hay detrás como un medio, o justificación, en lugar de u objetivo por él mismo. No apoyamos una línea política concreta, aunque somos conscientes que todo posicionamiento al final siempre implica una idea política.

Estudio y praxi

Lo que hacéis me recuerda mucho a la arqueología experimental. ¿Podríamos decir que, de alguna manera, lo que hacéis es arqueología experimental del espíritu y la tradición?

Podría ser una aproximación acertada, los elementos que nos lega la tradición son los restos fragmentados de una amplia cosmovisión, no pueden ser interpretados de forma literal. Sin embargo, es necesario entender que no solo se realiza una recuperación de hechos, sino también de experiencias y sensaciones, con lo cual, no estamos haciendo solo “arqueología del espíritu” o reconstruccionismo, sino que jugamos con descubrimientos en mundos sutiles, y la evolución de este camino siempre será incierta. Sólo poniendo en marcha, probando y observando aquello que conocemos y experimentamos que podemos aventurar posibles combinaciones y relaciones entre ellos, juntar piezas para hacernos una idea del conjunto y su funcionamiento.

¿Qué proceso seguís para documentaros, seleccionar e interpretar las Fuentes bibliográficas o materiales que finalmente se convierten en praxi?

El proceso de investigación debe responder siempre a un interés previo, algo que llama la atención, y desde la que se va tirando del hilo. En ocasiones una revelación puede llevar al interés, a veces funciona a la inversa. Creemos que se trata de una constante en la tarea del investigador, cuando uno se centra en una cuestión, la información al respecto empieza a llegar – a veces desde lugares insospechados-, y después es necesario ordenarla. En referencia a la parte más académica, es necesario tener en cuenta los condicionamientos de los compiladores, las modificaciones que han podido inserta – de forma consciente, o no- al momento de recoger el material, según sus creencias personales, o los modelos interpretativos de su época. La misma tarea, sin embargo, debemos realizarla también respecto a nosotros mismos, intentando captar el sentido que las prácticas o costumbres podían tener en su momento, por más que en una segunda fase puedan ser adaptadas a nuestra praxi.

¿Realizáis, siguiendo la antropología y la historia, estudios comparados con otras creencias y prácticas, de pasado y del presente, para descubrir aquello que es eterno entre ellas? 

El estudio de otras creencias y prácticas contemporáneas y afines a nuestra tradición nos ayuda a crear modelos para llenar los huecos que encontramos, teniendo en cuenta el contexto y su evolución. A pesar de las peculiaridades de cada territorio y sus variaciones en el tiempo, hay diversos substratos comunes entre las tradiciones europeas. De hecho, por muy perturbador que resulte para los más conservadores, las tradiciones nunca están quietas y puedes encontrar en el otro lado del mundo un fragmento bien conservado de la tradición que aquí se ha olvidado. A menudo tenemos una idea de la tradición que no se corresponde con la realidad: se suele considerar la tradición como un monolito sagrado inamovible, lo que causa que no veamos todos sus matices.


¿Intentáis interpretarlos a la luz de nuestra época y de la subjetividad personal, con plena libertad y eclecticismo? ¿O intentáis mantener el significado interno, eterno, la semilla de la tradición? ¿Ambas opciones son posibles?

Nuevamente, consideramos que la supervivencia de la tradición depende de su adaptabilidad. Es necesario tener en cuenta que, al igual que la historia, la tradición es un constructo elaborado a base de capes superpuestas, en las que participan tanto la comunidad como el individuo. No se trata de ir a buscar la “fórmula”, ni de congelar o fotografiar un momento histórico y pretender que se trata de una especie de verdad inamovible, y lamentablemente esta es la visión de aquellos que quieren utilizar el pasado para justificar otras cosas.  La tradición es un legado, y todo legado es un contacto transformador. Encontramos motivos, imágenes, enseñanzas y advertencias que se repiten a lo largo del tiempo, pero que admiten diferentes interpretaciones. La tradición nace del intento de hacer nuestro lo que nos llega desde el eje atemporal de la existencia, y en cada generación e individuo adopta formas propias con el fin de funcionar en nuestro tiempo de vida. Todo contacto con la tradición implica un intercambio y una transformación por ambas partes.

¿Os consideráis un Gremio tradicional? Si no es así, ¿qué es para vosotros la Tradición?

Cuando en el Gremi usamos la palabra “tradicional” es simplemente para separarnos de aquellas tendencias en las que el legado al que hacemos referencia es menospreciado, así como de la veneración de formas sin contenido. La Tradición es un cúmulo de conocimientos sobre el mundo y nuestra manera de relacionarnos con él, una acumulación de formas de pensar y hacer, una corriente en la que participamos; ha estado antes que nosotros, y seguirá – con suerte- después de nosotros. Robert Cochrane (autor y practicante de brujería durante la primera mitad del siglo XX) fue quien empezó a usar el concepto tradicional en referencia a la brujería y las artes mágicas para diferenciarse de la Wicca y la New Age. Es posible que sea momento de encontrar un término más adecuado que éste, ya que se ha cargado de connotaciones inexactas.

¿Cómo seleccionáis trabajar en unos lugares y no en otros? ¿Existen lugares especialmente propicios a las prácticas del Gremi? ¿Depende de la práctica concreta? ¿Realizáis también Trabajos en espacios urbanos?

Al igual que las persones, cada territorio tiene su carácter, hay lugares más salvajes, prácticamente hostiles, y otros más amables. En ocasiones tenemos información sobre un lugar concreto y vamos allí a ver qué encontramos; pero más a menudo sucede que cada uno de nosotros ya tiene relación con uno o varios territorios, que no tienen porque tener renombre, y ponemos en común la experiencia. De hecho, podemos pensar que el ser humano escoge aquello con lo que quiere interactuar en el mundo invisible, pero a menudo sucede a la inversa. Por supuesto el contacto con el territorio se puede realizar también en las ciudades, pero su carácter es de una naturaleza muy diferente y correspondería a otro tipo de Trabajos. De nuevo, todo depende del practicante y de cómo es interpelado por el entorno.

¿Qué dificultades encontráis en vuestra labor, más allá de la escasa documentación de los textos y las deformaciones que el tiempo y muchos otros factores han provocado en las prácticas de brujería -por ejemplo, algunas han terminado como juegos infantiles-?

Dejando de lado las posibles dificultades en referencia a la búsqueda de documentación, tal vez la dificultad real se encuentra en el momento de vivir en una tradición de brujería, en vez de observarla desde fuera, a la manera del folklorista o el antropólogo.  El folklore es a menudo lo que queda de las tradiciones de brujería, aquellas prácticas que se recuerdan desde el mundo seguro, cotidiano y ordinario, en el que la brujería es algo que “puede ser”. Nadie corre peligro rescatando este aspecto de la tradición, de hecho, va muy bien quedarse en este nivel para hacerse el interesante, o hacer carrera. Pero la brujería – y tal vez se vea más claro si pensamos en otras formas de brujería alrededor del mundo- es algo completamente distinto, en el que no todos los resultados están garantizados. Puedes salir de casa un día, y no saber quién volverá. Aquí somos nuestras propias cobayas, y es necesario estar preparado. De hecho, que parezca que faltan fuentes escritas no significa que realmente falten fuentes, la brujería se fundamenta en el contacto con lo invisible, y muchas fuentes importantes solo están disponibles a través de éste.

¿Tal vez no se trata tanto de restaurar “lo que era” como de hacerlo factible en la actualidad recogiendo las semillas importantes que se nos han legado y plantándolas, cuidándolas de la forma adecuada?

Lo mismo que decíamos en referencia a la inamovilidad de la tradición: No es viable. No se puede restaurar lo que fue, porque no tendría sentido en nuestro contexto social e histórico, pero hay coses que aún necesitamos y que no encontraremos en ningún otro lugar.

¿Tal vez hay dificultades menos “materiales” de documentación y más de adaptación del espíritu moderno a “sintonizar” la mente, el espíritu, con una corriente Antigua y ancestral, para entenderla con corazones actuales y que pueda haber una comunicación fluida?   

El problema principal en este aspecto es que, precisamente coincidiendo con la época de las grandes persecuciones a la brujería, se establece un cambio de orden simbólico en el pensamiento europeo, a partir del cual los límites entre la realidad “objetiva” y nuestra vivencia subjetiva pierden su permeabilidad. Somos herederos directos de este cambio y sufrimos las consecuencias, pero esto no significa que hayamos perdido capacidades, si no que de antemano rechazaos y dudamos de que este tipo de relación con el mundo sea válida. Este es un Trabajo de “desaprendizaje” que puede extenderse a lo largo de una vida, pero no es imposible.

¿Qué papel juega la meditación, la danza y el baile en vuestras prácticas? ¿Y los enteógenos o psicoactivos? ¿Hacéis magia eminentemente “interna” o también focalizáis materiales como fetiches y amuletos?  

Esto depende del individuo. Es necesario decir que no hay diferencia entre magia “interna” y aquello que llamamos hechicería, si se enfoca adecuadamente. Hay diferentes técnicas y recursos para alcanzar el estado mental/emocional adecuado para realizar diferentes tipos de Trabajo, cada quién debe descubrir los suyos. De todas formas, está claro que para trabajar con el territorio, el contacto con elementos materiales – como nuestro propio cuerpo- tiene gran importancia. No en el sentido de ir acumulando de todo, como algunos hacen, solo porque es bonito o queda bien en la estantería del comedor, si no viendo en esta materialidad la sacralidad del entorno natural y relacionarnos con ella con el consecuente respeto.

¿Estáis abiertos a que participe más gente en los aplecs del Gremi de l’Art?

No.

¿Tenéis pensado publicar algún libro en el futuro? ¡Vuestros artículos son muy interesantes! 

Todo podría ser.

Catalunya

Esta pregunta os la comento porque en Llegendàrium estamos muy interesados en la cultura catalana. ¿La lengua es importante para vosotros? ¿Que relación tenéis con la tradición y la cultura catalanas?

La lengua es importante, sobre todo cuando es materna, porque a través de la sonoridad específica de las palabras, de su combinación, llegamos a tocar lugares clave en nuestras mentes, pero hay otras formas de vincularse a un territorio. La lengua es un vehículo que nos conecta con el pasado, y la forma en la que hablamos y los términos que escogemos dicen mucho de nosotros. Todos los que hemos crecido aquí, hemos crecido con el imaginario de la cultura catalana, nuestras leyendas son un legado de símbolos al alcance que desplegamos para poder comprender nuestra relación con el mundo, los otros y nosotros mismos.

¿Hay alguna tradición o leyenda catalana a la que tengáis una estima especial?

Seguramente las leyendas que más nos gustan son la del «Estany Negre» (Lago Negro) en el que la gente se convertía en lobo, la «bruixa de la Pinta d’or» (La Bruja del Peine de oro), o la «llegenda del Comte Arnau» (La leyenda del Conde Arnau), pero la lista es interminable.

¿Consideráis que el Principado tiene un carácter único? ¿O pensáis que los pueblos son frutos artificiales que nada tienen a ver con el auténtico carácter espiritual del pasado? No hablo de naciones en un sentido burgués y moderno, con fronteras, si no del concepto pre-existente de  «pueblo».

Cada colectivo tiene un carácter único, forjado a base de las experiencias que sus miembros han acumulado al largo del tiempo. Pero cuando se quiere recortar este cúmulo de conocimientos y expresiones para crear un modelo cerrado, deviene fósil y pierde su sentido.

Respecto a la herencia anterior a la cultura catalana: Romana, griega, ibérica, celta, culturas incluso más antiguas que dieron luz a lo que hoy se conoce como Cataluña, ¿también las tenéis en cuenta en vuestra praxis?

Muchas veces es fácil identificar este sustrato y sus transformaciones y tenemos que ver el conjunto de todas estas interacciones con otras culturas de una forma más orgánica. Ser consciente de esto amplía nuestra visión de lo que la Tradición es, la imposibilidad de elegir una imagen fija de la misma, y nuestras posibilidades de futuro.

¿Qué importancia tiene para el gremio los legados indoeuropeos y mediterráneos de la Península Ibérica, y de las culturas del Neolítico y la Edad del Hierro de toda Europa? ¿Tenéis algún indoeuropeísta de cabecera? ¿Dumézil? ¿Gimbutas? 

De nuevo, esto dependerá del practicante. Cuando buscas por aquí, sale de todo. Todos estos historiadores y antropólogos han quedado obsoletos en menor o mayor grado, y, al fin y al cabo, no puedes esperar una validación intelectual o históricamente “certera” para una práctica espiritual personal.

¿Y entre folcloristas y académicos catalanes, a quienes utilizáis más en vuestro trabajo?

Trabajamos sobre todo con Joan Amades, Violant i Simorra, Joan Soler i Amigó, Cels Gomis, y Pau Castell.

Los espíritus y figuras, digámoslo así, que podemos encontrar en las tierras de habla catalana ¿son los mismos, con nombres distintos, que podemos encontrar en otros países del mundo? ¿Cada uno tiene aspectos diferentes, pero beben de fuentes similares? ¿Son totalmente diferentes? ¿Hay de todo? 

Nosotros no trabajamos con el concepto de espíritus/arquetipos, si bien entendemos y reverenciamos el concepto del numen y del egregor, que a veces se pueden parecer a otros, pero cada uno tiene una idiosincrasia particular y propia.

¿Nos podéis decir algunos lugares de Cataluña o de las tierras de habla catalana con los que tengáis una afinidad especial y que consideréis verdaderamente «mágicos»?

Todo el territorio es susceptible de ser recuperado si conoces cómo acercarte a él de manera adecuada.

Feminismo

Esta es una pregunta que, desde las famosas polémicas con Freya Aswynn en los años 80 a esta parte, ha generado mucha controversia. ¿Qué pensáis de la apropiación cultural?

En realidad, esto viene de más atrás. El tema de la apropiación cultural es un arma de doble filo. En principio debería ser una reflexión sobre la necesidad de respetar la integridad de las tradiciones a las que no pertenecemos, en contraste con el uso colonialista que nuestra propia cultura ha hecho sistemáticamente de ellas desde hace siglos. Esta es una reflexión muy necesaria, pero al mismo tiempo el tema de la “apropiación cultural” se ha utilizado para atacar a varios practicantes e imponerles qué pueden o no pueden hacer porque no encaja en el modelo que se cree correcto. Hay que tener en cuenta que, de forma natural, en la construcción de cualquier tradición, se toman elementos foráneos y de vez en cuando incluso se les cambia el sentido para integrarlos. La tradición se mantiene en un lugar, y también viaja, se desintegra, se vuelve a agrupar, es algo vivo. Hay que diferenciar entre lo que es una explotación – a menudo en términos económicos-, una falta de respeto y comprensión, y lo que constituye un enriquecimiento dentro de la dinámica normal de la construcción de la tradición.

¿Creéis que un catalán puede llevar a cabo prácticas rituales, por ejemplo, sintoístas o de candomblé? ¿Y un japonés y un afrocaribeño prácticas de brujería catalana? ¿O hay algo inefable en el carácter individual que hace que unas personas tiendan más hacia una práctica u otra, más allá de su fenotipo genético?

Podríamos verlo de diferentes maneras. Por un lado, podríamos decir que sí, hay algo inefable que marca el camino espiritual de uno mismo en relación con su lugar y su origen. Sin embargo, podríamos considerar que cada individuo puede hacer lo que le apetezca, si puede establecer un vínculo con la tradición o el territorio que le llama (de nuevo apelamos a la honestidad y al respeto). Se subestima constantemente el papel que el extranjero, o aquel que vuelve de otros territorios al propio, juega dentro de las comunidades. Pero a menudo hasta que no viajamos y nos integramos en otros territorios no somos capaces de ver las particularidades del propio. Las personas se mezclan, las tradiciones se mezclan, las personas pueden perderse en el proceso de pertenecer a dos o más culturas o pueden alcanzar una gran integridad, y lo mismo ocurre con la tradición y sus practicantes.

La persecución a cientos o miles de mujeres y su ejecución en la horca por parte de los Consejos Civiles o en la hoguera por parte de la Iglesia, aún pesa mucho en el conocimiento popular y el inconsciente colectivo. Hemos pasado de ver a las brujas como mujeres feas, ancianas y con un corazón negro, a convertirlas en seres encantadores, que generan una fascinación intensa por sus cualidades de rebeldía e inteligencia. ¿Creéis que la visión que se tiene hoy en día de la bruja como una mujer sabía que tenía conocimientos de parturienta y herborista, marginada y requerida a la vez por la sociedad, pero que era mal vista por los poderes patriarcales, es acertada?

De hecho, cuando se afirman cosas como esta, estamos perpetuando la visión creada por las élites religiosas previas a la persecución de la brujería: el concepto de que la mujer está naturalmente preparada para la magia (despreciando la capacidad de los hombres para trascender en este camino). La visión de la partera o herbolaria puede coincidir con algunas realidades del pasado, pero a la vez no deja de ser una imagen construida desde la modernidad, con el ánimo de empapar la brujería de corrección política, de domesticarla y redefinirla en términos “racionales”. Argumentos del tipo “No eran brujas, es que la ciencia no se entendía”, “eran pobres viejas”, “eran adelantadas a su tiempo”, “eran demasiado bellas”, es una muestra más del temor que el patriarcado actual tiene todavía a la brujería (no como movimiento social proto-feminista, sino como una rebelión ante el orden simbólico imperante) y la oposición que representa. Victimizar el género femenino, convertir a las brujas en una especie de mártires, no deja de ser una manera de negar su poder.

Hoy en día cualquier persona mínimamente interesada, pero que no conozca mucho el tema, debido a películas, novelas, videojuegos… ¿Pensáis que la brujería se ve ligada a ideas políticas de libertad, feminismo y ecologismo? ¿Qué me podéis decir de estos conceptos?

Así planteados son conceptos modernos, y las brujas y brujos de épocas remotas quizás no habrían sabido qué hacer con ellos; pero de hecho son tres elementos vinculados a la brujería de hoy, tres áreas en las que es necesario trabajar en la actualidad.

¿Es la brujería, al menos como lo ve el Gremi, necesariamente feminista, adogmática, transformadora, fluida, libertaria y ecologista?

Un practicante de brujería (y aquí hacemos hincapié en el hecho de no nombrarlos ni brujas ni brujos) es un practicante, piense lo que piense, mientras camine por este camino. Los hay de todo tipo y sería absurdo pretender hacerlos encajar en un modelo. Ahora bien, cuando uno decide seguir este sendero, hay que saber que no saldrá igual de como entró, y que los principios y prejuicios que tuviera posiblemente sufran una transformación.

Cataluña es un país de brujas, también hoy en día. ¿Que pensáis de las ferias que celebran la brujería en el país?

Cataluña es un país de ferias, eso seguro, no diríamos que de brujas. De nuevo, se nos vende un estereotipo que sigue perpetuando las ideas obsoletas o bien inquisitoriales, o bien las teorías posteriores “buenistas” como las de Murray o Gardner. Realmente, no hay ninguna que nos convenza. Se ha recuperado una imagen de la bruja domesticada, y se han creado nuevos tópicos. Pero, por otro lado, también es cierto que esto ha motivado una mayor apertura a considerar estos temas, y una cierta aceptación a que la magia pueda ser tema de interés.

En ellas se recuerda, desde una vertiente popular, la memoria de estas mujeres con dramatizaciones o espectáculos. También tienen las ideas de rebeldía que tanto gustan a la gente. Libros, novelas, videojuegos, la figura de la bruja y la brujería siguen ejerciendo una fascinación intensa a la gente. ¿Por qué creéis que es así?

¿La memoria de qué mujeres? ¿Desde qué punto de vista? ¿Y la de los hombres? La rebeldía que gusta a la gente es normalmente la de quien no arriesga su propia piel. La imagen de la bruja, construida a lo largo del tiempo, es una pantalla sobre la que la sociedad proyecta su temor, y su deseo. La bruja es una figura de naturaleza doble y liminal, huidiza. Cuando se ve, hoy en día, desde fuera, se ha convertido en una especie de heroína trágica, una víctima. Lo que la gente quisiera ser, pero no se atreve. Quizá valdría la pena recuperar la imagen de la bruja terrible, porque la brujería no lo ha dejado de ser. La diferencia, quizá, radica en que antes todo el mundo tenía claro que las brujas existían y lo que ello conllevaba. Y hoy, nos han enseñado a creer que las brujas eran médicos, y que todo lo demás pertenece al mundo de la fantasía, de nuevo, una visión mucho más cómoda y “políticamente correcta” de un fenómeno mucho más complejo.

Brujería en el mundo moderno

Un poco de humor: ¿Estáis hartos de que os relacionen con la wicca? ¿Y con el druidismo estilo OBOD? ¿Qué relación, como Gremio del Arte, tenéis con estas corrientes?

Básicamente, esto no tiene nada que ver. La wicca, el druidismo del OBOD tuvieron un motivo para surgir, para motivar a sus seguidores, y funcionan para quien funcionan. A algunas personas salidas de allí no las podemos ni ver, con otras quizá coincidiríamos en más puntos de los que podría imaginarse a priori. Trabajamos con principios y objetivos muy distantes de los suyos.

Os pregunto esto porque, durante siglos, en Europa, a los practicantes de paganismo, brujería, magia o creencias minoritarias se les perseguía, exiliaba, torturaba y, en algunos casos, ejecutaba. En muchos países actuales, dominados por visiones fundamentalistas de diversas religiones, todavía es así. Concretamente las tres religiones abrahámicas, en su proceso de dominación política de Europa, han sido los mayores perseguidores del paganismo y la brujería. ¿Qué relación tenéis con ellas?

La dicotomía creada entre las tradiciones monoteístas y las tradiciones politeístas o animistas es a menudo una ilusión moderna. Si bajamos al nivel del practicante de brujería, no encontraremos el fundamentalismo de los teólogos o los políticos. Las tradiciones de brujería normalmente contienen elementos de diferentes culturas, épocas y sustratos de creencia, como todo camino individual, y en la práctica cotidiana estos elementos aparentemente irreconciliables funcionan bastante bien juntos. Cuando investigamos prácticas que nos parecen paganas, pero los practicantes se definen a sí mismos como cristianos, nos decepcionamos, porque nos hemos hecho una idea de que hay un paganismo heroico que cae bajo el peso del cristianismo, etc. Pero la percepción de los practicantes era otra, bien distinta. No sólo el paganismo se cristianizó, sino que el cristianismo, y especialmente el católico, es paganizado constantemente a lo largo de la historia. Por otra parte, muchas tradiciones de brujería incluyen elementos cristianos como el culto a los santos, interpretados con mucha libertad.

Entonces, la brujería diríamos que puede arraigar con fuerza y crecer en ámbitos de tolerancia y diversidad política y democrática. Esto es una pregunta personal: ¿Creéis que este fundamentalismo religioso y social puede volver a Europa?

Sí, puede volver, pero la brujería sobrevivirá de todos modos porque será como reencontrarse con un viejo enemigo. Hay algo mucho peor que la persecución, formar parte del sistema y ser absorbido y convertirse en un subproducto.

¿Cómo una sociedad como vuestro Gremi, que dice luchar y trabajar por una visión espiritual y tradicional como es la auténtica brujería territorial, puede luchar contra las ruinas del mundo moderno y arraigar en el asfalto y el hormigón?

Bajo las ruinas del mundo moderno siempre queda la tierra. No resolveremos nada, pero estamos aquí, escogiendo nuestra manera de vivir, en relación con nuestro entorno, encarnando una posibilidad y conservando la memoria que enriquecerá el futuro.

Clausura

Habladme, si queréis, de alguna de vuestras prácticas, pero de una manera concreta. ¿Qué pueden imaginar los lectores de Llegendàrium que hacéis, por ejemplo?

¡Que vuele la imaginación!

Ahora os lo pregunto como visión personal, no como Gremi: ¿Qué es para vosotros la brujería?

Utilizaremos las palabras de Andrew Chumbley: “La Brujería Tradicional es el camino sin nombre del Arte Mágico. Es el Camino de la ‘Bruxa’, una llamada del corazón para convertirse en hechicero y buena mujer, un círculo oculto de iniciados que constituye el grueso de la Antigua Fe. Su ritual es el Sabbath del sueño encarnado. Su Misterio recae en el territorio, bajo los pies de aquellos que caminan por el sendero de Elphame. Su escritura es la tarea de herbalista y encantadores de animales, el tesoro de una sabiduría re-recordada por aquellos que reverencian a los espíritus; es el conocimiento transmitido al oído, amado por aquellos que tienen en la más alta estima los secretos de los Muertos, sólo confiada a los que siempre van más allá … Si alguien pregunta qué es la Brujería Tradicional, encontrará las respuestas a su tierra: ¡es el Círculo del Arte de entre todas las Artes! “

Muchas gracias. Espero ver com el Gremi crece y se hace fuerte.

Gracias a tí, y también esperamos ver como Llegendàrium sigua adelante con mucho ímpetu.

 

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